Fístula preauricular: causas y tratamiento

¿Has notado una pequeña protuberancia o abertura cerca de tu oreja? Podría tratarse de una fístula preauricular. Esta es una malformación congénita que afecta al conducto auricular en el 1% de la población. Aunque suele ser asintomática, puede causar infecciones recurrentes y necesitar cirugía reconstructiva.

La fístula preauricular es una de las malformaciones craneofaciales más comunes. Afecta a menos del 1% de los niños sanos. Cerca del 50% de los casos son bilaterales y un tercio tienen un componente familiar. Aunque es benigna, puede generar preocupación y dudas.

¿Es necesario intervenir quirúrgicamente? ¿Cuáles son los riesgos de infección? En este artículo, te brindaremos la información esencial para comprender y abordar adecuadamente la fístula preauricular.

¿Qué es una fístula preauricular?

La fístula preauricular es una lesión congénita que se encuentra delante de la oreja. Se conoce como un pequeño orificio o depresión en la zona de la hélix. Este trastorno ocurre durante el desarrollo del oído en el embarazo. Se estima que afecta alrededor del 1.3% de la población.

Definición y descripción de la afección

El quiste preauricular se debe a una fusión incompleta de tejidos en el desarrollo fetal. Esto crea un conducto estrecho que va desde la piel hasta el interior. Puede ser largo, llegando hasta la glándula parótida.

Algunas veces, estas fístulas no causan problemas al nacer. Pero pueden inflamarse e infectarse por secreciones. Esto puede causar dolor, enrojecimiento y supuración.

Ubicación y apariencia de la fístula

La fístula preauricular se encuentra delante del hélix. Puede ser en un oído o ambos. En el 25-50% de los casos, afecta ambos lados. A menudo, se ve más en el lado derecho.

Característica Descripción
Ubicación Región anterior del hélix
Apariencia externa Orificio o depresión puntiforme
Trayecto interno Conducto estrecho y alargado
Longitud Variable, desde milímetros hasta la glándula parótida
Lateralidad Unilateral o bilateral (25-50%)
Lado predominante Derecho

Aunque parece pequeña, la fístula preauricular puede ir con otras malformaciones. Esto ocurre en un 3-10% de los casos. Es clave evaluar bien al paciente para detectar problemas adicionales.

Causas de la fístula preauricular

Las fístulas preauriculares son anomalías que nacen antes de nacer, siendo más comunes en África. Aparecen en el desarrollo embrionario, a menudo de forma aleatoria. En algunos casos, pueden tener un origen genético.

Origen embriológico durante el desarrollo fetal

La fístula preauricular se forma entre la cuarta y octava semana de gestación. Sucede en el primer y segundo arco branquial. Se cree que se debe al atrapamiento de ectodermo en el mesodermo durante el desarrollo del oído.

Estas anomalías no son errores en los arcos branquiales, sino defectos en la cara y la cabeza.

Factores genéticos y patrones de herencia

La mayoría de las fístulas preauriculares son esporádicas, pero un tercio tiene un origen familiar. La herencia sigue un patrón autosómico dominante con penetrancia incompleta. Esto significa que la mutación genética aumenta las posibilidades de la malformación, pero no asegura que todos los portadores la tengan.

Características Datos
Incidencia global 1.3%
Prevalencia en África Mayor que en otras poblaciones
Bilateralidad 25-50% de los casos
Origen familiar Hasta un tercio de los casos
Patrón de herencia Autosómico dominante con penetrancia incompleta
Asociación con otros síndromes 3-10% de los casos, principalmente con sordera y síndrome branquio-oto-renal (BOR)

En conclusión, las causas de la fístula preauricular incluyen factores embriológicos y genéticos. Esto explica su variabilidad y su posible conexión con otros síndromes y anomalías congénitas.

Síntomas y complicaciones asociadas

La fístula preauricular suele ser ignorada hasta que se infecta por primera vez. Entonces, la zona delante del oído se inflama, duele y supura. Esta infección suele curarse sola o con antibióticos, pero puede volver varias veces.

Es clave estar atento a las complicaciones de una fístula infectada, como úlceras o abscesos. Estas pueden necesitar un tratamiento más fuerte y largo.

Infecciones recurrentes en la zona afectada

Las infecciones que vuelven son un gran problema de la fístula preauricular. Pueden ser causadas por bacterias como Staphylococcus aureus y Streptococcus pyogenes. La frecuencia y gravedad varían según la higiene y el sistema inmunológico.

Para evitarlas, es clave mantener la zona limpia y estar alerta a cualquier signo de infección. Si sientes dolor o supuración, ve al médico para un tratamiento antibiótico.

Dolor, inflamación y supuración

La infección de la fístula preauricular trae dolor, inflamación y supuración. El dolor puede ser fuerte y duradero. La inflamación hace que la zona se ponga roja y crece.

La supuración sale un líquido purulento por la fístula. Estos síntomas pueden empeorar rápido si no se tratan. Si la infección se extiende, puede causar celulitis o abscesos. Es vital buscar ayuda médica rápidamente.

Síntoma Descripción
Dolor Sensación de molestia o dolor en la zona de la fístula, que puede ser constante o intermitente.
Inflamación Aumento de tamaño y enrojecimiento de la zona afectada, que puede ser sensible al tacto.
Supuración Drenaje de líquido purulento a través de la abertura de la fístula, que puede ser abundante y persistente.

Diagnóstico de la fístula preauricular

El diagnóstico de la fístula preauricular es fácil y se hace observando la zona afectada. Si no hay infección, un pequeño orificio o punto antes de la oreja es suficiente. Si hay infección, una tumefacción y pus confirmarán el diagnóstico.

Examen físico y observación de la zona preauricular

El médico hará un examen físico detallado, enfocándose en la zona preauricular. Buscará orificios, inflamación, enrojecimiento o supuración. Si hay infección, evaluará la tumefacción y el pus.

El examen también incluye palpación de los ganglios linfáticos cercanos. Esto ayuda a ver si la infección se ha extendido.

Estudios complementarios en casos específicos

En algunos casos, se recomienda hacer estudios adicionales:

  • Ecografía renal: Es buena idea si hay antecedentes de sordera, malformaciones o diabetes gestacional en la familia. La ecografía renal descarta problemas renales.
  • Valoración audiológica: También es útil para evaluar la audición y descartar problemas auditivos.

Estos estudios complementarios pueden identificar síndromes o malformaciones como el BOR o el BWS. Un diagnóstico temprano y completo mejora el manejo y el seguimiento del paciente.

Tratamiento de la fístula preauricular

Las fístulas preauriculares asintomáticas a menudo no necesitan tratamiento. Pero si hay infecciones recurrentes o secreción constante, es importante actuar. En estos casos, se necesita un tratamiento adecuado.

Manejo de las infecciones con antibióticos y antiinflamatorios

Si hay una infección, se usan antibióticos de amplio espectro como la amoxicilina-clavulánico. También se usan antiinflamatorios para el dolor y la inflamación. Además, se aplica ácido fusídico tópico para tratar la infección local.

Un estudio en «Rev Pediatr Aten Primaria» mostró un caso de un chico de 13 años con dolor y inflamación. Se le dio amoxicilina-clavulánico y ácido fusídico tópico. Después, mejoró mucho.

Indicaciones para la intervención quirúrgica

La cirugía es a menudo necesaria para fístulas que no mejoran con el tratamiento. Busca eliminar el tracto fistuloso y prevenir futuras infecciones.

Un estudio en Guadalajara encontró que la cirugía puede tener diferentes resultados. La técnica estándar tenía una alta tasa de recurrencia. Pero, usar la técnica supra-auricular mejoró los resultados. También, extirpar el cartílago ayudó a reducir las recurrencias.

Técnica quirúrgica Tasa de recurrencia
Técnica estándar 52,2%
Abordaje supra-auricular 6,8%
Sin escisión de la raíz del hélix 84,6%
Con escisión del cartílago 15,3%

En conclusión, el tratamiento de la fístula preauricular debe incluir antibióticos, antiinflamatorios y terapia tópica. Si no mejora, puede ser necesario la cirugía para evitar futuras infecciones.

Intervención quirúrgica: técnica y resultados

Intervención Quirúrgica Técnica Y Resultados

La cirugía es el tratamiento definitivo para las fístulas preauriculares. El objetivo es eliminar completamente el trayecto fistuloso para evitar que vuelva. A continuación, se describe el procedimiento quirúrgico y las posibles complicaciones después de la operación.

Descripción del procedimiento quirúrgico

El tratamiento de las fístulas preauriculares implica identificar, diseccionar y extirpar el trayecto fistuloso. La técnica varía según la ubicación y extensión de la fístula, así como si hay infecciones previas.

La cirugía se realiza bajo anestesia, dependiendo de la edad del paciente y la complejidad del caso. Se hace una incisión alrededor del orificio fistuloso. Luego, se disecciona cuidadosamente el trayecto hasta su origen, en el cartílago auricular o la glándula parótida.

En algunos casos, se puede necesitar extirpar parte del cartílago auricular si el trayecto está adherido. Esto se hace con cuidado para evitar deformidades en la oreja. Después, se cierra la herida quirúrgica por planos, asegurando una buena hemostasia y adaptación de los tejidos.

Posibles complicaciones y recurrencias postoperatorias

Las fístulas preauriculares pueden tener complicaciones y recurrir después de la cirugía. La tasa de recurrencia varía, dependiendo de la técnica y si se extirpa completamente el trayecto fistuloso.

Técnica quirúrgica Tasa de recurrencia
Técnica estándar 52,2%
Abordaje supra-auricular 6,8%
Sin exéresis del cartílago del hélix 84,6%
Con exéresis del cartílago del hélix 15,3%

La recidiva suele ser por restos del trayecto fistuloso. Esto puede causar supuración, inflamación o abscesos de nuevo. En estos casos, se necesita otra cirugía para extirpar más del trayecto.

Las complicaciones pueden incluir cicatrices hipertróficas, infecciones de la herida, hematomas y alteraciones estéticas en la oreja. Un buen seguimiento y cuidados postoperatorios pueden reducir estas complicaciones.

En conclusión, la cirugía es el tratamiento definitivo para las fístulas preauriculares. Aunque hay riesgo de recurrencia y complicaciones, elegir la técnica correcta y seguir un buen cuidado postoperatorio es clave para resultados buenos a largo plazo.

Asociación con otros síndromes y malformaciones

Las fístulas preauriculares pueden estar vinculadas a otros síndromes o malformaciones en el 3% al 10% de los casos. Una de las más comunes es el síndrome branquio-oto-renal (BOR). Este síndrome incluye malformaciones renales, hipoacusia y fístulas preauriculares.

El síndrome de ojo de gato, Wolf-Hirschhorn y el espectro óculo-aurículo-vertebral también pueden tener fístulas preauriculares. Es clave evaluar bien al paciente para encontrar otras anomalías. Así se puede ofrecer un tratamiento completo.

Entre el 15% y el 30% de los niños con fístulas preauriculares pueden tener hipoacusia. Es vital hacer una evaluación audiológica temprana. Así se detectan y tratan los problemas auditivos a tiempo.

Actualmente, no se recomienda ecografías renales de rutina por falta de evidencia. Pero, es crucial considerar la historia familiar y buscar signos adicionales. También es importante las pruebas audiológicas tempranas para descartar problemas auditivos.

FAQ

¿Qué es una fístula preauricular?

La fístula preauricular es una malformación benigna que se ve como un orificio pequeño antes de la oreja. Suele estar en la parte delante del hélix. Dentro del orificio hay un conducto estrecho que termina en un saco.

¿Cuáles son las causas de la fístula preauricular?

Esta malformación se forma entre la cuarta y la octava semana de gestación. Ocurre cuando el ectodermo se atrapa en el mesodermo. Puede tener un componente genético, con herencia autosómica dominante y mucha diversidad genética.

¿Cuáles son los síntomas de la fístula preauricular?

A menudo, la fístula preauricular no causa síntomas. Pero, puede llevar a infecciones repetidas. Estas infecciones pueden causar dolor, inflamación y supuración. A menudo, se pueden tratar con antibióticos.

¿Cómo se diagnostica la fístula preauricular?

El diagnóstico es fácil y se hace observando el orificio antes de la oreja. En algunos casos, se pueden hacer estudios adicionales. Esto incluye ecografía renal o pruebas auditivas si hay otras malformaciones o antecedentes familiares.

¿Cuál es el tratamiento para la fístula preauricular?

Si no hay síntomas, se puede esperar. Pero si hay infecciones, se usan antibióticos de amplio espectro, antiinflamatorios y tratamiento tópico. La cirugía es para infecciones que vuelven o salen material escamoso.

¿En qué consiste la cirugía de la fístula preauricular?

La cirugía busca encontrar, desgajar y eliminar el conducto fistuloso. Es clave extirpar todo el conducto para evitar que vuelva a aparecer. Esto puede pasar en un 9-42% de los casos.

¿La fístula preauricular se asocia a otros síndromes o malformaciones?

A veces, la fístula preauricular va con otros síndromes o malformaciones, como sordera o síndrome branquio-oto-renal. Esto ocurre en un 3-10% de los casos. Entre 15-30% de los niños con fístulas pueden tener problemas de audición.

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